Es sabido que la falta de previsión y de planificación pueden resultar "demasiado caros" en cualquier ámbito de la vida. Las empresas familiares no están exentas. Lo bueno es que pueden tomarse diferentes medidas para que los impactos sean nulos o mínimos, protegiendo a los Cuatro Ámbitos de estas empresas.
1. El costo que impacta en la gestión
A medida que pasa el tiempo, los mayores que dirigen la empresa comienzan a pensar en quién tomará el bastón de mando. Cuando no se toman los recaudos es altamente posible que la falta de previsión respecto a la forma y quiénes podrían ser los sucesores genere un impacto inadecuado en la "concentración en el manejo del negocio". Los mayores no son eternos ni incansables: es recomendable establecer desde temprano un proceso de selección que promueva a los potenciales candidatos a prepararse adecuadamente.
2. El costo jurídico
No deben esperar que las cosas sucedan para resolverlas. Es recomendable que desde ahora los mayores planifiquen para proteger el patrimonio de la empresa y realizar una adecuada planificación societaria, evitando que por cuestiones judiciales —sucesión, falta de testamento, donaciones en vida— la empresa y las familias deban enfrentar costos monetarios y conflictos de intereses.
3. El costo económico
Cuando no se toman medidas adecuadas en relación con los órganos de gobierno, es muy probable que los conflictos de intereses de los herederos o futuros socios generen un impacto económico en la empresa. Recomiendo siempre que se establezca el criterio de valuación de la empresa y se lo incorpore al estatuto o al protocolo familiar.
4. El costo financiero
Cuando una empresa no tiene establecido con claridad cuál es la forma más adecuada para tomar decisiones respecto a inversiones, endeudamiento o nuevos negocios, y se comienzan a postergar las mismas, se pueden perder oportunidades importantes. La recomendación es buscar siempre el consenso para evitar que quede la sensación de que "unos ganaron y otros perdieron".
5. El costo familiar
Si se planifican las acciones para evitar los costos anteriores, se evitará el costo no cuantitativo más importante en las empresas familiares: las disrupciones entre familiares y entre familias. Es el costo más difícil de resolver y una de las principales causas de discontinuidad empresarial.
Lo más adecuado es establecer mecanismos HOY que eviten situaciones indeseadas en el FUTURO y que pongan en riesgo tanto las relaciones familiares como las societarias y, por añadidura, a la empresa y su patrimonio.